105. Dubnio

 

Seguimos con los últimos elementos de la Tabla Periódica. Los conocidos como Metales Super-pesados o también elementos transférmicos. Cada vez cuesta más crear nuevos elementos, pues son cada vez más pesados e inestables. El elemento que toca hoy no es una excepción. Vamos a descubrir algo sobre el dubnio (Db), el único con 105 protones en el núcleo, aunque le duren poco, claro.

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El hecho de que se llame dubnio, ya nos da una idea de dónde fue descubierto. El Instituto Joint de Dubna, situado a 130 kilómetros al norte de Moscú, era en los años 60 una de las dos mecas de la ciencia nuclear (la otra era Berkeley, San Francisco). La rivalidad era enorme. En 1968, los soviéticos (Dirigidos por Georgi Flerov) dijeron haber creado el elemento 105 por primera vez. Lo habían logrado disparando átomos de neón-22 contra una diana de americio 243 (10+95=105). Se detectaron unas partículas alfa de 9´4 y 9´7 MeV y se dedujo que provenían del elemento 105. 2 años después, en California, un equipo liderado por Albert Ghiorso también sintetizaron el elemento 105. 

Obviamente, hubo lío con los nombres. Los primeros en proponer un nombre fueron los de Dubna, que eligieron llamarlo en honor al gran científico danés Niel Bohr: Nielsbohrio. Los americanos, por su parte, decidieron que debería llevar el nombre de otro premio Nobel, en este caso un alemán, codescubridor de la fisión (junto con Lise Meitner): Otto Hahn. El nuevo elemento se llamaría, por lo tanto, hahnio. Pasó algo parecido con el elemento 106 y como no se ponían de acuerdo, Ghiorso y Seaborg viajaron en el 75 a Rusia para intentar aclarar el asunto de los nombres de ambos elementos. No hubo manera así que la IUPAC decidió darles nombres temporales a estos elementos. Al 105 se le llamo unilpentio (Un-nil, uno-cero en latín y pent, cinco, en griego). Le puso nombres similares al resto de elementos y todavía se ven Tablas Periódicas por ahí con estos nombres temporales. Es que hasta el año 1997, como dije en la entrada del Rutherfordio, la IUPAC no se pronunció con el nombre de estos elementos. Antes, en 1985, crearon la comisión y decidieron qué criterio se llevaría para asignar los descubrimientos. Luego se decidió, en 1991, que el elemento 105, había sido creado prácticamente a la vez en la URSS y en USA (En realidad, dijeron que la primera vez había sido en el laboratorio de California, en abril de 1970). Esta conclusión la publicaron en el año 1993. Tan solo un año después, la IUAP decidió llamar al elemento 105 con el nombre de Joilotio, en honor a Frédéric Joilot-Curié. Los americanos entraron en cólera. Justo después de reconocer que ellos habían descubierto el 105 antes, van y le ponen un nombre favorable a los soviéticos. Encima, su hombre más querido, Glenn Seaborg, se quedaba sin elemento porque la IUAP había decidido que el elemento 106 no se llamaría Seaborgio. No podía ser. Básicamente, los americanos, dijeron que les daba igual todo, que ellos los llamarían como les diera la gana. Esto obligó a la Unión Internacional de los químicos a reunirse de nuevo y buscar un compromiso que complaciera a todos. Y así fue, como por fin en 1996 nombraron a los elementos (Del 101 al 109) con los nombres que hoy conocemos. Respecto al dubnio, les dijeron a los americanos que ellos ya tenían suficiente con berkelio, americio y californio y además les dejaban rutherfordio y seaborgio, con lo que no se quejaran con dubnio. Y así fue. 


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Sergey Polikanov, Glenn Seaborg, Giorgy Flerov, Evgeny Dorsets y Albert Ghiorso. 

 

Con estos elementos, hay otro problema: Es muy complicado medir la vida media (El tiempo que tarda cualquier muestra en desintegrarse hasta quedar reducida a la mitad). Es cuestión de estadística. La media de cualquier cosa se aproxima más a la realidad cuantas más mediciones hagas. Pero si solo tienes unos pocos ejemplos, los datos pueden salir muy variados. Y esto es precisamente lo que pasaba con estos elementos. Hoy se dice que el isótopo más estable del dubnio es el Db-268 con una vida media de 28 horas, pero inicialmente, y puesto que en los primeros experimentos creaban tan solo unas pocas decenas de átomos, el margen de error era muy grande: 28 horas, 11 arriba, 4 abajo. Pero esto era con el más estable. De los menos estables todavía obtenían menos, con lo que la cosa se complicaba. Sabían más o menos la zona en la que se movían, pero con poca exactitud.  

Sobre las propiedades, por su posición en la tabla (debajo del Vanadio, niobio y el tántalo), se pueden deducir. Efectivamente, estudios posteriores (Con su dificultad de estudiar solo unos cuantos átomos, haciéndolos reaccionar con diferentes compuestos) confirmaron que parece que tiene propiedades comunes (Aunque algo se sorprendieron al comprobar que era más parecido al niobio que al tántalo. Pero ¿De qué me sirven en un elemento tan radiactivo y del que se solo se pueden juntar unos pocos átomos al mismo tiempo? Pues de poco, la verdad. Al menos de momento. 

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